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Gestió de l’aigua

La primera medida para una buena gestión del agua es reducir el consumo.
En sitios dónde las condiciones de pluviometría y climatología son muy similirares se puede consumir cantidades muy diferentes de agua sólo por una cuestión de mentalización y costumbres.
El ahorro en el consumo de agua se puede hacer:
Con tecnología: instalando difusores en los grifos, colocando cisternas de vacío, detectores de fugas, incluso aseos secos.
Con concienciación: el agua es un recurso escaso en muchas latitudes y hay que utilizarla de manera adecuada.

Se invierte mucha energía en potabilizar toda el agua que utilizamos cuando sólo necesitamos un 10% de esa agua con ese grado de depuración. Para los otros usos podemos utilizar agua que proviene de otras fuentes, aguas recicladas o captadas de la lluvia.

Para ello es necesario, además de depósitos e instalaciones de captación del agua de la lluvia, la separación de aguas negras (que provienen de inodoros y pilas de la cocina) y de las aguas grises (que provienen de lavabos, duchas y bidés). Las aguas grises, si no se mezclan con las negras, pueden ser reutilizadas (por ejemplo para el riego) con un gasto de energía mínimo para su depuración. En cambio, al mezclarlas con las aguas negras su depuración requieren un gasto de energía muy superior.

MODELO ACTUAL de gestión del agua a escala regional

  • sin captación de agua de la lluvia
  • contaminación del medio y de la fuente de agua
  • gran gasto energético para la depuración
  • sin reutilización de distintas calidades de agua

MODELO SOSTENIBLE de gestión del agua a escala regional

  • captación de agua de la lluvia
  • reutilización y depuración del agua
  • eliminación de vertidos de agua contaminada
  • reducción de la energía para la depuración

Gestión del Agua en el Cortijo la Tenada

La vivienda no disponía de pozo propio y se decidió no realizar uno ya que se encuentra en una zona de acuíferos sobre-explotados.

Por otro lado la pluviometría es muy escasa en Almería, unos 180 mm/año  y normalmente sucede de forma torrencial.

Las claves del diseño de la gestión del agua han sido reutilización, captación y ahorro.

Captación

Se ha proyectado una red de captación de agua de la cubierta que se recoge en un aljibe de 20.000 l. Además se ha realizado otro aljibe con capacidad de 25.000 l que se llena con agua del camión cisterna procedente de la Sierra Alhamilla. Están situados bajo la terraza de la actual tenada. Se han colocado en esa zona porque existía un desnivel que nos permitía semienterrarlos.

Hemos comprobado que el agua que se recoge de la cubierta en uno de los aljibes, después de un pequeño proceso de cloración, sirve para cubrir la demanda de la vivienda para los meses de ocupación mínima (de Noviembre a Junio).

Se ha restaurado el antiguo aljibe de bóveda que tiene una  capacidad de unos 45.000 l y recoge el agua de toda la cuenca del valle en el que se sitúa la edificación. Este agua se puede clorar y volver a introducir en la vivienda o se puede derivar directamente a la red de riego.

Ahorro

Se ha tenido especial cuidado en conseguir ahorrar agua, o lo que es lo mismo, minimizar su consumo. Fue fundamental, en fase de diseño de la distribución, concentrar las zonas húmedas en línea y lo más cerca posible entre sí para evitar recorridos complicados y largos, que al final producen pérdidas de calor.

Toda la instalación está hecha con tuberías de cobre. Todos los grifos tienen reductores de caudal a través de pequeños difusores y los aparatos sanitarios constan de doble pulsador de descarga.

Reutilización

Se ha realizado una red separativa de aguas grises que provienen de duchas, lavabos, bidet y lavadora y aguas negras que provienen de las cisternas y pilas de cocina.

Las aguas grises se almacenan en un depósito dividido interiormente que decanta sólidos y flota grasas que conduce el agua a un sistema de riego que llega a las diferentes terrazas del terreno.

Las aguas negras se depuran a través de una fosa séptica con filtro biológico que permite su vertido al terreno en condiciones no contaminadas. Ninguno de estos depósitos necesita aporte químico ni suministro eléctrico para su funcionamiento.